Lluís Montoliu: "La colaboración con las asociaciones de pacientes es extraordinariamente importante"

CIBERER | miércoles, 5 de octubre de 2016

Lluís Montoliu es el nuevo coordinador del Programa de Investigación (PdI) de Patología Neurosensorial del CIBERER. En esta entrevista, nos explica que el primero de sus objetivos es contribuir a un mejor diagnóstico genético, "idealmente disponible para todos los pacientes". Desde este PdI, además, se seguirá avanzando en generar modelos celulares y animales que contribuyan a comprender las enfermedades y desarrollar propuestas terapéuticas.

  

- Los 7 grupos de investigación que forman parte del PdI de Patología Neurosensorial participan en un Proyecto ACCI de uso de la tecnología CRISPR-Cas9 para la generación de nuevos modelos animales. ¿Nos lo podría explicar?

- Se trata de un proyecto de investigación científica en el que utilizaremos las herramientas CRISPR con objeto de generar nuevos modelos celulares y animales de las diversas patologías neurosensoriales raras que estudiamos en el área. Es un proyecto colaborativo, en el que aprovechamos que estas técnicas tan novedosas para la modificación genética precisa están ya establecidas en varios grupos del área y éstos pueden prestar el apoyo técnico al resto. Intentaremos reproducir, en células y en animales (ratones y peces cebra), mutaciones en genes que hemos detectado en las familias que diagnosticamos. Estos nuevos modelos celulares y animales deberían servir para entender no ya sólo las patologías indicadas, sino también las alteraciones características de cada mutación, el por qué determinados pacientes presentan determinados síntomas, distintos de otros. En definitiva, con las herramientas CRISPR podremos construir lo que se denominan como ratones “avatares”, que portan la misma mutación que ha sido detectada previamente en alguna familia española diagnosticada.

- Muchos grupos de este PdI investigan en el desarrollo de modelos celulares y animales para comprender las causas moleculares de las enfermedades neurosensoriales, especialmente las que afectan a la visión y la audición. ¿Podría resumir brevemente qué espera conseguir en este ámbito como coordinador del PdI?

- La coordinación de un área tan diversa como la de patologías neurosensoriales es un reto complejo que afronto con ilusión, y al que pienso dedicar todo el esfuerzo y trabajo necesarios. De alguna manera, todos los grupos del área trabajamos en enfermedades raras que cursan con discapacidad visual, auditiva o con ambas, además de poder presentar otros síntomas propios, en cada caso. Lo que esperamos conseguir necesariamente irá acorde con los objetivos generales de todo el CIBERER y de las organizaciones internacionales para el estudio de enfermedades raras, como el IRDiRC. Así pues, encaminaremos nuestros objetivos a, en primer lugar, contribuir a un mejor diagnóstico genético de las enfermedades que investigamos, idealmente universal y disponible para todos los pacientes y familiares interesados. En segundo lugar, trabajaremos para desarrollar propuestas terapéuticas que puedan paliar o solucionar los graves déficits neurosensoriales asociados a este grupo de patologías.

- Una de las líneas de investigación principales de los grupos de este PdI es el descubrimiento de nuevos genes y el desarrollo de herramientas diagnósticas. ¿Nos puede explicar cuáles son sus objetivos traslacionales de diagnóstico genético?

- Diversas patologías neurosensoriales en las que estamos involucrados los grupos de este PdI tienen un origen genético heterogéneo. Esto es, existen múltiples genes que, cuando mutan, condicionan la aparición de la patología. Este es el caso, por ejemplo, de la retinosis pigmentaria (RP) y del albinismo. En los últimos años el número de genes potencialmente asociados a cada uno de estas dos patologías mencionadas ha aumentado considerablemente. Más de 250 genes han sido asociados a RP y por lo menos mutaciones en 20 genes distintos condicionan la aparición de algún tipo conocido de albinismo. Es por lo tanto fundamental continuar investigando para ir descubriendo aquellos genes adicionales que puedan causar estas patologías. Al ir descubriendo nuevos genes estos pueden incluirse en nuevos paneles o nuevas aproximaciones diagnósticas, lo cual pone en valor este objetivo traslacional. Con ello lo que conseguimos es que el número de pacientes sin diagnosticar siga descendiendo y así, poco a poco, acercarnos al objetivo final que es el diagnóstico de todos los pacientes de estas enfermedades raras.

- Algunos de los grupos del PdI también trabajan en diversos tipos de aproximaciones terapéuticas. ¿Qué retos de obtención de terapias se ha marcado?

- Cualquier aproximación terapéutica que se plantee debe validarse adecuadamente antes de poder contemplarse su uso clínico en pacientes. En concreto en nuestro PdI existen propuestas terapéuticas que están siendo evaluadas en modelos celulares y en modelos animales. Del resultado de estos experimentos podremos inferir cuál puede ser el beneficio terapéutico esperado en pacientes y cuáles los posibles efectos colaterales no deseados, que obviamente intentamos reducir al mínimo. Así pues, la existencia de modelos ya establecidos en los grupos del área, y la generación de nuevos modelos (sobre todo animales) con las nuevas herramientas CRISPR nos deberá proporcionar nuevas vías y recursos para validar estas propuestas terapéuticas.

- Los grupos de este PdI son especialmente activos en su colaboración con las asociaciones de pacientes. ¿Se plantea alguna línea de trabajo para potenciarla?

- Es extraordinariamente importante la colaboración con las asociaciones de pacientes. Son el destinatario último de todo nuestro trabajo, de nuestras investigaciones y son quienes mejor entienden los déficits neurosensoriales que conllevan estas patologías que investigamos en el PdI. Con su apoyo estamos consiguiendo obtener nuevas fuentes de financiación de entidades que valoran especialmente la colaboración con las asociaciones de pacientes. Especialmente en los aspectos diagnósticos de estas patologías es esencial la participación y ayuda de los pacientes y sus familiares, sin los cuales sería imposible seguir investigando, seguir descubriendo nuevos genes con mutaciones asociadas a estas enfermedades o condiciones genéticas raras. Pero también es importante resaltar el retorno que nosotros, el colectivo investigador, puede y debe aportar a las asociaciones de pacientes. En nuestra mano está el aportar información veraz, contrastada, actualizada que tenemos la responsabilidad de transmitir, lo mejor que sepamos, el atender a sus preguntas y resolver sus dudas y lógicos temores, para que todas estas personas puedan comprender mejor qué es lo que les ocurre. La organización de eventos conjuntos en los que se comparta información científica, los avances realizados, y se escuche y atienda las necesidades que las asociaciones de pacientes manifiesten será el camino a seguir, que deberemos potenciar, continuando con las actividades que actualmente ya venimos organizando conjuntamente.