Identifican biomarcadores que predicen el pronóstico a largo plazo de pacientes con el síndrome de Guillain-Barré

CIBER | jueves, 26 de noviembre de 2020

Lorena Martín-Aguilar, investigadora de la U762 CIBERER que coordina Eduard Gallardo en el Hospital de Sant Pau de Barcelona, ha liderado una investigación que demuestra que los niveles de neurofilamentos de cadena ligera en suero se encuentran elevados en pacientes con el síndrome de Guillain-Barré, se asocian con la gravedad de la enfermedad y tienen un valor pronóstico de su evolución a largo plazo.

El síndrome de Guillain-Barré (SGB) es la neuropatía paralítica aguda más común y grave, ya que afecta aproximadamente a 100.000 personas por año en todo el mundo. Sus criterios diagnósticos clásicos están bien definidos pero los pacientes difieren considerablemente en su forma de presentación, curso clínico y pronóstico. Los pacientes con mal pronóstico podrían beneficiarse de un tratamiento más agresivo, cuando la degeneración axonal aún es potencialmente reversible.

Los neurofilamentos de cadena ligera (NfL) se están convirtiendo en el biomarcador de daño axonal más importante en neurología. La cuantificación de este daño axonal es importante para monitorizar la respuesta al tratamiento, facilitar el desarrollo de nuevos tratamientos y determinar el pronóstico. Algunos estudios piloto han demostrado que existe una elevación de los NfL en los pacientes con SGB, pero su rol como biomarcador pronóstico no había sido investigado hasta ahora.

El objetivo del estudio, publicado en Journal of Neurology, Neurosurgery & Psychiatry, fue estudiar los niveles de neurofilamentos de cadena ligera en suero (sNfL) como biomarcador pronóstico en el SGB. Para ello, los autores analizaron los neurofilamentos en suero y en LCR de pacientes con SGB incluidos en la cohorte española del International GBS Outcome Study (IGOS) y se compararon sus niveles con controles sanos.

El estudio muestra que los pacientes con SGB tienen unos niveles de NfL más elevados en suero y en LCR que los controles sanos. Además, los niveles de sNfL se correlacionaron con las escalas pronósticas de severidad clínica. Las variantes motoras puras y las variantes Miller-Fisher tuvieron niveles de neurofilamentos más elevados, así como los pacientes con una neuropatía motora axonal aguda (AMAN). Los sNfL basales elevados se asociaron de forma independiente con la incapacidad para correr a un año y con la escala de discapacidad R-ODS más bajos a un año.

En un futuro, los NfL podrían ser un buen marcador subrogado de actividad clínica y daño axonal en ensayos clínicos y la incorporación de los NfL en los modelos pronósticos existentes para el síndrome de Guillain-Barré podría ayudar a mejorar su precisión predictiva.

En el estudio, han participado investigadores de otros centros hospitalarios del Hospitalet de Llobregat, Madrid, Santander, Santiago de Compostela, Sevilla, Córdoba, Pamplona, Barcelona y Oviedo.

 

Niveles de NfL basales en pacientes con Síndrome de Guillain-Barré (GBS) vs controles sanos (HC) en suero. La línea en el centro representa el valor de la media geométrica y la barra de error muestra el intervalo de confianza 95%.

Artículo de referencia:

Martín-Aguilar L, Camps-Renom P, Lleixà C, et al. “Serum neurofilament light chain predicts long-term prognosis in Guillain-Barré syndrome patients”. Journal of Neurology, Neurosurgery & Psychiatry. doi: 10.1136/jnnp-2020-323899