Un estudio europeo publicado en la revista científica Gut Microbes confirma un incremento de la resistencia de Helicobacter pylori a algunos de los antibióticos más empleados para su erradicación, lo que compromete la eficacia de los tratamientos y obliga a reforzar las estrategias de vigilancia y uso racional de antimicrobianos.
El trabajo ha sido liderado por el grupo de investigación del área del CIBER de Enfermedades Hepáticas y Digestivas (CIBEREHD) coordinado por Luis Bujanda en el Instituto de Investigación Sanitaria Biogipuzkoa y la Universidad del País Vasco (UPV/EHU) y ha contado con la colaboración del también grupo del CIBEREHD en el Hospital Universitario de la Princesa liderado por Javier Gisbert, así como de Olga P. Nyssen, directora científica del Hp-EuReg, (CIBEREHD-IIS-Princesa).
La infección por H. pylori afecta aproximadamente al 40 % de la población mundial y constituye el principal factor de riesgo para el desarrollo de cáncer gástrico. Su erradicación requiere la combinación de varios antibióticos, pero la aparición de resistencias reduce de forma significativa las probabilidades de éxito terapéutico. "Conocer cómo evolucionan las resistencias permite adaptar las estrategias terapéuticas a la realidad epidemiológica y mejorar la eficacia de los tratamientos", destaca el equipo de investigacióN.
El estudio revisó 216 investigaciones publicadas entre 1990 y 2024, que incluyen datos de más de 170.000 pacientes de 31 países europeos, convirtiéndose en el análisis más completo realizado hasta la fecha sobre la evolución de las resistencias primarias de H pylori en Europa.
Los resultados muestran que la resistencia primaria a la claritromicina ha aumentado hasta alcanzar el 24 % en el periodo más reciente (2020-2024), mientras que la resistencia al levofloxacino se sitúa en el 21 %. "Ambas cifras superan el umbral del 15 % establecido por las guías clínicas europeas a partir del cual deja de recomendarse el uso empírico de estos antibióticos" asegura Luis Bujanda, coordinador del estudio. Asimismo, la resistencia al metronidazol alcanza el 33 %, mientras que la resistencia a amoxicilina, tetraciclina y rifampicina permanece baja, con prevalencias del 2,3 %, 1 % y 4 %, respectivamente. El análisis también revela importantes diferencias geográficas. Los países del sur de Europa, entre ellos España, presentan tasas de resistencia superiores a las observadas en el norte del continente.
El trabajo subraya la necesidad de actualizar las guías clínicas de tratamiento, reforzar las políticas de uso prudente de antibióticos e impulsar la creación de centros centinela que recojan de forma sistemática muestras clínicas y datos microbiológicos. Estos sistemas permitirían monitorizar la evolución de las resistencias, detectar cambios de forma precoz y proporcionar información esencial para la toma de decisiones por parte de las autoridades sanitarias.
Referencia del estudio
Nafría B., Narbaiza J., Pérez-Gisbert J.P., Bujanda L. Primary antibiotic resistance of Helicobacter pylori in Europe over the last four decades: a systematic review. Gut Microbes. 2026.